Etiqueta: conciencia

  • He sentido el impulso en los últimos días de escribir esta entrada como una reflexión a este año. Tal vez como una conclusión o para integrar lo que ha sucedido en estos meses… y sim ya sé que he dejado el blog olvidado por varios meses, pero aquí estoy de vuelta.

    Este año ha sido de mucho aprendizaje, sorpresas y crecimiento. Comencé este blog como una manera de comunicar mensajes de mis guías, aún sabiendo que los videos tienen más público, pero en ese momento el terror absoluto que tenía a grabarme me sobre pasaba. Hice un par de videos en TikTok, con ataque de pánico.. pero lo hice!, aprendí de algoritmos, de estadísticas, renuncié por un tiempo y finalmente me quedé en Youtube. Aprendí que mirar las estadísticas de mis videos es malo para mi salud mental , y he decidido seguir el consejo de mis guías de confiar en lo que estoy creando y escuchar más la guía de mi corazón. Porque el corazón vive aquí y ahora, el corazón sabe, el corazón Es… simplemente…

    Este también fue el año en el que canalicé El Sistema de la Llama Obsidiana, y todo comenzó por una esfera de obsidiana que compré con la intención de usarla como protección. Poco sabía yo lo que realmente iba a salir de esa conexión. Y fue el motivo mayor que me empujó a hacer videos… escribí El sistema antes de que mi salud comenzara a flaquear, y siento que necesitaba suceder así de esta manera. Dejar construido algo antes de que mi cuerpo dijera no, algo que me diera impulso y motivación para seguir, para crear.

    Y aquí llego al punto que ha sido el foco más grande recientemente y es mi salud. No tengo un diagnóstico todavía, porque todos los tests que me han hecho han salido normales o lo suficientemente bien. Ha sido mucho ir y venir, documentar y hablar, y no fue hasta que mi cuerpo llegó al límite en noviembre, que finalmente fuí escuchada. La incertidumbre del futuro me angustia algunas veces porque veo que el trabajo que he estado haciendo los últimos años, ya no puedo seguir haciéndolo, mi sistema nervioso no lo está tolerando. Pero cada vez que me siento cerca a entrar en una espiral de miedo y angustia, me recuerdo que primero me enfoco en mi salud, que no estoy sola, que estoy creando algo…. en fin, que tengo propósito, que si, mi vida está en proceso de transformación y como decía mi Maestra, el cambio duele!, pero sé que este cambio me va a llevar a un estado de plenitud mucho mayor.

    Igualmente tengo muchas cosas por las que estoy agradecida. Mis hijos hermosos que están ahí conmigo dándome ánimo. Ellos son sin duda el mayor regalo que la vida me ha dado y no hay palabras para expresar cuánto los amo.

    Mi mamá y mi hermano, que siempre están a un whatsapp de distancia 😆.

    Mi perro Milo, que me saca a caminar por el bosque y a tener experiencias maravillosas allá (si, me saca él a mí 😆).

    Estoy agradecida por todos los atardeceres, por el aire, la lluvia, los árboles, las auroras boreales que no me canso de ver… por cada instante de conexión, por cada sonrisa, momento de introspección, los momentos que compartí con seres queridos o no queridos 😆. Gracias.

    No sé exactamente cómo será el próximo ciclo.
    Pero sé desde dónde lo voy a vivir.
    Y eso cambia todo.

  • ¿Te drenas al estar con otras personas? Este video puede darte la clave que nadie te enseñó.

    A veces no es el mundo el que te agota.

    Es tu energía, abierta como una herida, absorbiendo lo que no te pertenece.

    Este video no es entretenimiento.

    Es una memoria viva.

    Aquí cuento cómo la obsidiana que me acompaña desde el umbral, me mostró por qué me estaba drenando cada día en el trabajo.

    Y lo que me dijo cambió todo.

    No más expansión desbordada.

    No más empatía mal dirigida.

    Compactación. Presencia. Poder.

    Vi cómo se sentía estar rodeada de obsidiana.

    Y en medio de esa bodega, entre cajas y miradas vacías, por primera vez en años… no absorbí nada.

    Este es el relato.

    🔥 Si alguna vez has sentido que tu energía no te alcanza, este video es para ti.

  • El Sistema Está Vivo

    No estás leyendo un anuncio.

    Estás sintiendo una activación.

    Después de meses de integración y canalización, El Sistema de la Llama Obsidiana está completo.

    No es un curso.

    Es un sistema de transmutación, una estructura viva recibida en la tensión entre sombra y presencia.

    Este sistema no busca seguidores.

    No pretende enseñarte “luz.”

    Te lleva a través del vacío, y te obliga a encontrarte contigo sin máscaras, sin historia, sin nombre.

    Si no estás listo para disolverte, no entres.

    ¿Qué es?

    El Sistema de la Llama Obsidiana es un proceso iniciático dividido en módulos que trabajan con:

    • El Vacío como origen
    • La compactación del campo energético
    • La soberanía emocional
    • La muerte como consejera
    • La disolución de la importancia personal
    • El acecho del ego y la atención como tecnología

    No estás aquí para coleccionar técnicas.

    Estás aquí para quemar lo falso.

    Cada módulo contiene prácticas, textos canalizados, activaciones y rituales.

    ¿Para quién es?

    No es para principiantes.

    No es para quien busca validación.

    Es para quienes ya sintieron que la vida como la conocían colapsó, y necesitan algo más que “sanación.”

    Es para quienes saben que su alma no vino solo a sanar.

    Sino a recordar su función en medio de una tierra que arde.

  • Todo lo que haces está dentro del plan divino, seas consciente de ello o no.

    Incluso tus manifestaciones desde el ego.

    Porque la entropía también forma parte del proceso de creación.

    Destruir no es el enemigo.

    Es el paso previo a crear.

    Patrones mentales.

    Conductas automáticas.

    Historias que ya no sostienen tu luz.

    Todo eso debe romperse para que algo real pueda nacer.

    Las fuerzas destructivas y creativas están en ti.

    Y tu tarea no es negarlas ni huir de una para perseguir la otra.

    Tu tarea es mantenerlas en equilibrio.

    Las emociones “negativas” solo destruyen cuando te ahogas en ellas.

    Pero cuando las escuchas… cuando no huyes…

    se convierten en señales de cambio.

    Neutralidad no es apatía.

    Es poder.

    Nada es inherentemente bueno o malo.

    Solo es.

    Tu experiencias no son malas.

    Solo son.

    Y, aún así, son perfectas.

    Porque todo forma parte de un equilibrio sagrado:

    Caos / Creación

    Destrucción / Vida

    Silencio / Manifestación

    La creación no comete errores.

    El universo no improvisa.

    Tú no estás aquí para pelear contra el caos.

    Estás aquí para transformarlo desde adentro.

    Cuando integras todas tus partes

    cuando dejas de fragmentarte para encajar

    el universo te protege.

    Eso es Nirvana.

    No es vivir entre nubes.

    Es vivir despierta, con todos tus aspectos encarnados.

    Es dejar de sufrir por fragmentación

    y empezar a vivir como un ser consciente.

  • No todos pueden sostener la energía de la obsidiana.
Ella no acaricia el ego.
Lo quiebra.

    En la última semana me he sentido llamada a trabajar con cristales, y ha sido una experiencia profundamente transformadora.

    Primero encontré un ónix en forma de corazón que me dijo:

    «Puedo mostrarte tus sombras y las sombras de los demás.
    Romper la ilusión si estás lista.
    Saldrás al otro lado más fuerte.»

    Y sí… lo ha hecho.
    He tenido días en los que mi mundo se ha sacudido, y siento que mis bases internas han sido removidas.

    Entonces me sentí atraída a trabajar con una esfera de obsidiana.
    En la primera meditación sentí cómo amplificaba mi energía. Percibí su conexión con el infinito, pero también… que me estaba probando.

    Y ayer, habló:

    «Soy el punto de creación. El vacío del que todo nace.
    Soy una con el universo, canal de lo terrenal y de lo que está más allá.

    Mi poder se extiende a diversas dimensiones, y sólo una persona con poder puede sostenerme sin perderse en lo que el vacío le muestre.
    Tú eres esa persona.

    No tienes miedo de mirar las sombras, ni de lanzarte al vacío.
    Por eso te elijo.

    Te ayudaré a equilibrar tu energía, a proteger y recuperar tu campo cuando esté bajo ataque psíquico.
    Sólo tienes que llamarme mentalmente y mi energía acudirá.

    Te mostraré lo importante—lo que está alineado contigo.
    No a tu ego.
    A tu ego, lo fulmino.

    Úsame con respeto.
    Y respeta mis silencios.»

  • No temas el futuro.
    Actúa en el ahora.
    Eso es todo lo que tienes que saber.

    Ya has comenzado.
    Y aunque dudes, no te detengas.
    Porque tu poder nace, se irradia y se expande
    cuando tu voluntad pesa más que tus miedos.

    Este momento no es un inicio.
    Es una reclamación.

    Tu poder no está llegando.
    Está surgiendo.
    Porque al fin
    estás escuchando

  • Hace una semana, después de varios días caóticos y agotadores—mental y emocionalmente—finalmente tuve mi día libre en el trabajo. Sentí alivio.
    Era mi oportunidad de ir al bosque con mi perro y reconectar con la naturaleza. Respirar. Soltar. Volver a mí.

    Pero tan pronto llegué, todo se desmoronó.
    Había más actividad de lo normal. Una ambulancia llegó. Los paramédicos salieron corriendo. Me crucé con varios perros (y el mío reaccionó como siempre), personas esquiando, haciendo ejercicio, niños del jardín infantil corriendo y gritando…

    Y yo, desesperada por un poco de silencio, no sabía qué hacer.
    Mi santuario estaba en caos.

    Más adelante, un hombre me contó por qué los paramédicos estaban ahí. Yo asentí, agradecí, y seguí mi camino—pero por dentro, mi frustración iba creciendo.

    Hasta que llegué a un lugar del bosque donde me detuve.
    Pensé: “No sé si reír o llorar.”
    Y en ese momento, no con palabras sino con energía, sentí a mis guías.

    Me hicieron entender que la paz y el silencio que fui a buscar afuera… no estaban ahí.
    Porque no son estados externos.
    Yo soy la paz. Yo soy el silencio.
    Y puedo caminar en medio del caos sin perderme en él.

    Ese mensaje cambió mi día.
    Solté.
    Seguí caminando con mi perro, y por primera vez en días, me sentí en paz.

  • Estos días han sido caóticos… he tenido algunos conflictos, momentos de frustración y rabia, y por más que he intentado volver a un estado de Presencia y meditación, no he podido y me he sentido fallar. Pero esto también me recuerda que soy humana y que meditar y tener una vida espiritual no significa que no se me permita tener emociones como estas. Porque por eso estamos aquí, para aprender a levantarnos y seguir adelante, porque cada vez que retomamos el camino volvemos aún más fuertes. También nos sirve para discernir qué es real más allá de lo que vemos y Hécate me dejo este mensaje:

    No te pierdas en la ilusion del mundo. Esto que ves (Matrix) está construída para que pierdas de vista tu esencia a través de estímulos externos. Por eso tus guías y yo también, insistimos en que mires hacia adentro, porque es a través del portal de tu corazón que tienes no sólo acceso a tu verdadero Yo, sino al Universo entero. Concéntrate en tu esencia. Siempre vuelve a tí, así como ya has hecho muchas veces. Caer no es un error.Es sólo un llamado de atención para que vuelvas a tu corazón. Camina como la diosa que eres y no dejes que situaciones externas apaguen tu Luz.

    Volver a ti no es retroceder… es regresar al centro donde todo empieza. Donde tu Luz no necesita permiso para brillar, ni tu alma necesita disculpas para arder.
    Ahí, justo ahí, es donde realmente habitas.

  • A veces vemos la meditación como ese momento sagrado en el que nos separamos del ruido, del caos del mundo. Un ritual silencioso para conectar con la Presencia.
    Pero… ¿y si la Presencia no está limitada a un ritual? ¿Y si no pertenece solo a unos minutos sentados con los ojos cerrados, sino que está ahí, esperando en los momentos más simples, más ordinarios?

    Hace unos años, estaba caminando con mi perra Bani. Era un día tranquilo de verano. Mientras ella olía todo a su paso, yo disfrutaba del sol, del sonido de los árboles, de la vida a mi alrededor. En algún momento, mi atención volvió a ella, ya era una perra mayor, y comenzaba a tener dificultades para caminar. La observé moverse con calma, detenerse, olfatear, seguir.

    Y entonces, algo cambió.
    Fue como si Bani me llevara con ella a ese estado donde todo se detiene sin detenerse, donde la Presencia no se busca, se habita.
    En ese instante sentí expansión, conexión… algo vasto, infinito.
    Se sintió como meditación. Pero no estaba meditando.

    Ese momento fue breve, pero inolvidable.
    Bani me recordó lo que es vivir en Presencia sin esfuerzo, sin rituales.
    Ese estado que muchos buscamos sentados en silencio, ella lo encarnaba caminando, oliendo, simplemente siendo.

    Con el tiempo, mis guías también me han hablado de esto.
    Me dijeron que el siguiente paso es llevar ese estado de meditación a la vida diaria, integrarlo a cada acción, a cada paso, a cada gesto.
    Para mí, eso significa no escapar del mundo para encontrar paz, sino llevar paz al mundo a través de mi forma de estar en él.
    No esperar silencio, convertirme en silencio en movimiento.

    Porque no tienes que esperar que todo afuera se calme para sentir conexión.
    Solo tienes que dejar de buscar fuera… y ver lo que ya está ahí.

  • Hace unos días intentaba meditar, pero mi mente estaba en todo… menos en la meditación. Ni siquiera podía enfocarme en mi respiración. Estuve así unos diez minutos, frustrada, a punto de rendirme, cuando mis guías me hablaron:

    «Baja al corazón cuando tu mente esté muy activa.
    El corazón no es ruidoso. No está atado al tiempo pues vive en el Ahora.
    El corazón es expansivo. Es el portal de conexión con lo Divino.
    Por eso, baja al corazón siempre que puedas. Al hacerlo, sincronizas la conexión entre mente y corazón.
    No pelees con tus pensamientos. Alínealos con tu corazón.
    Cuando mente y corazón están en sintonía, la intuición se vuelve clara.
    Recuerda esta conexión: lleva una mano al pecho y deja que tu atención descienda ahí.»

    Y entonces lo entendí: tu corazón ya sabe lo que tu mente aún intenta comprender. No necesitas más respuestas, necesitas silencio. No necesitas seguir buscando, necesitas escuchar. No al mundo, no al ruido, sino a esa voz que que te ha estado susurrando desde siempre. La pregunta es: ¿vas a seguir persiguiendo lógica o te vas a sentar, respirar y dejar que tu verdad se eleve desde adentro? Porque está ahí. Siempre ha estado ahí.