Etiqueta: Hécate

  • Quiero compartir con ustedes esta historia que marcó el inicio de un cambio profundo en mi trabajo con la obsidiana. A veces las piedras son más que materia: son portales, maestros.

    Aquí les cuento cómo comenzó ….

  • Estos días han sido caóticos… he tenido algunos conflictos, momentos de frustración y rabia, y por más que he intentado volver a un estado de Presencia y meditación, no he podido y me he sentido fallar. Pero esto también me recuerda que soy humana y que meditar y tener una vida espiritual no significa que no se me permita tener emociones como estas. Porque por eso estamos aquí, para aprender a levantarnos y seguir adelante, porque cada vez que retomamos el camino volvemos aún más fuertes. También nos sirve para discernir qué es real más allá de lo que vemos y Hécate me dejo este mensaje:

    No te pierdas en la ilusion del mundo. Esto que ves (Matrix) está construída para que pierdas de vista tu esencia a través de estímulos externos. Por eso tus guías y yo también, insistimos en que mires hacia adentro, porque es a través del portal de tu corazón que tienes no sólo acceso a tu verdadero Yo, sino al Universo entero. Concéntrate en tu esencia. Siempre vuelve a tí, así como ya has hecho muchas veces. Caer no es un error.Es sólo un llamado de atención para que vuelvas a tu corazón. Camina como la diosa que eres y no dejes que situaciones externas apaguen tu Luz.

    Volver a ti no es retroceder… es regresar al centro donde todo empieza. Donde tu Luz no necesita permiso para brillar, ni tu alma necesita disculpas para arder.
    Ahí, justo ahí, es donde realmente habitas.

  • Sombras, ecos y luz

    Hace unos días tuve una experiencia… interesante. Estaba sola con los niños en la casa ya que mi marido estaba en un torneo de ajedrez. Mi hijo mayor estaba en la planta baja jugando video juegos y yo en la ducha. Al salir del baño, camino hacia donde estaba mi hijo y, de repente, ecucho la voz de mi marido. Clarísimo:

    «!Hola!».

    Me detuve en seco. Él no estaba en casa.

    Por un momento pensé que tal vez había regresado temprano porque estaba cansado. Le pregunté a mi hijo si su papá había llegado. «No», me dijo, «no he esuchado nada»

    Me fuí a la habitación donde suelo meditar, tratando de entender lo que acababa de pasar. Me senté, observando el espacio a mi alrededor, y entonces lo ví. Una sombra pasó por la ventana. Intenté dejarlo ir y comencé a meditar como había planeado, pero incluso con los ojos cerrados, la voz de mi marido volvió a resonar en mis oídos.

    Sabiendo que no estaba en casa y que seguramente se trataba de una entidad pregunté:

    -¿Hay alguien aquí?, silencio. Un momento pasó. Y luego…

    -«Si»

    -¿Quién eres?, ¿qué quieres?.

    -«Conocer».

    -¿Conocer qué?. Silencio de nuevo, hasta que finalmente:

    -«No voy a hacer daño»

    Mientras intentaba procesar la situación, sentí que la conexión con mis guías se abría de golpe. Su mensaje fue inmediato, sin rodeos:

    «Cuidado, no abras la puerta. Hay cosas que es mejor no dejar pasar. Te estamos protegiendo, y a los niños, pero no abras todas las puertas que se presenten. Puedes llamar a Hécate también, ella también te puede ayudar».

    Y entonces la energía cambió de nuevo.

    Tuve una visión donde me ví rodeada de una burbuja de luz sostenida por mis guías, y sentí muchas entidades alrededor intentando entrar en contacto conmigo. Me invadió una inquietud profunda y comencé a sentir miedo, pero respiré profundo, recordé lo que mis guías dijeron y me enfoqué en Hécate. Su energía fue inmediata, fuerte y directa.

    «Tú también sostienes la linterna. Portadora de luz. Tejedora de luz. Ordena al mundo que se adapte a tu voluntad. Eres el arquitecto, el constructor. Tú das vida. Entra en tu poder. Esto es lo que tu eres. Caminas entre mundos. Sé completamente tú, sin vergüenza, sin presión, solo tú. ¡Da un paso ahora!, ya sabes qué hacer.»

    Y lo hice. La luz se expandió a mi alrededor, intensa, sin resistencia. Y cuando la energía finalmente se asentó… no había más sombras.

  • Hoy quiero compartir mi experiencia con Hécate, y dejar claro que no soy experta y es mi camino el que me llevó a ella… o más bien ella llegó a mí. La primera vez que supe de ella fue hace unos años, luego de la muerte de mi perra Bani, en ese momento sentí un llamado, compré unos libros, incluso llegue a pedirle que me ayudara a encontrar un nuevo perro!, pero viendo videos en YouTube y sin nadie a quién preguntar, dejé esto atrás y seguí con mis meditaciones y caminatas por el bosque.

    Hace poco volví a sentir el llamado de Hécate, comencé a ver señales por todas partes y esta vez sí, en una meditación y con intención le abrí la puerta su presencia. La sentí envolvente a mi alrededor y con una presencia enorme y muy poderosa, encendí una vela blanca y entonces ella habló, sus mensajes suelen llegar en inglés, tal vez porque en mi día a día paso de un idioma a otro, y a veces me sintonizo más con el inglés que con el español, así que escribiré tal cual lo que ella dijo y luego lo traduzco:

    «Stand tall!, I am surrounding now. Warrior. Together we will walk through shadows and forest. Reclaim your light, your Power. Is time. Don´t be afraid, I already know your heart».

    «¡Ponte de pie con fuerza! Estoy rodeándote ahora. Guerrera. Juntas caminaremos a través de las sombras y el bosque. Recupera tu luz, tu poder. Es tiempo. No tengas miedo, ya conozco tu corazón.»

    Sentí toda su fuerza y su poder, sentí que llegó a mostrarme algo de mí que me ha costado reconocer, a empujar mis límites, a ser más de lo que soy o de lo que me permito ser. Me mostró también que ya hemos caminado juntas antes.No es un nuevo camino, es un regreso. Sólo tengo que recordar.