Etiqueta: luz interior

  • Foto av Jill Wellington pu00e5 Pexels.com

    He estado viviendo profundas transformaciones últimamente: en la manera en que veo el mundo, en cómo me veo dentro de él, en cada experiencia vivida y en las que aún están por venir…

    Hoy, mientras escuchaba música, me di cuenta de algo. Esa conexión, ese poder y esa energía que suelo sentir en meditación… lo estaba viviendo en ese mismo instante. El poder del Ser cuando integras todo lo que eres—luz y sombras, dudas y momentos de realización. Y de repente, lo vi claro: nada de lo que he vivido ha sido coincidencia. Cada paso, cada desafío, cada instante me ha traído hasta aquí, y por primera vez en mucho tiempo, me sentí plenamente feliz. No solo por este momento, sino por todo el camino. Por lo vivido, por lo aprendido.

    Pasé de buscar respuestas afuera a buscarlas dentro. Nos han enseñado a perseguir gratificación instantánea en lo externo, dejándonos con un vacío que nunca se llena. Pero la respuesta siempre ha estado en nosotros. Todo lo que somos, esa expresión verdadera de Amor y Sabiduría, ha estado ahí desde el principio. Cuando conectamos con ello, somos verdaderamente libres. Y en esa libertad, comenzamos, al fin, a Ser.

    Cuando dejamos de buscar afuera y comenzamos a vivir desde dentro, nos convertimos en lo que siempre fuímos: creadores, libres, completos.

  • Photo by u00c1nh u0110u1eb7ng on Pexels.com

    Presencia e intención es algo que he estado integrando en mi vida de la mano de mis guías, porque no se trata solo de una experiencia que ocurre en meditación, sino que puede formar parte de la vida diaria. Mientras medito, puedo sentir y ver los hilos que nos unen a todo. He visto cómo vamos hilando energía con nuestras acciones, pensamientos y emociones… Por esto, estamos en creación constante, seamos conscientes o no.

    Ellos dicen: «Presencia e intención en todo momento es lo que te alinea a tu propósito, a tu plan de vida, desde la neutralidad y la aceptación. Puedes imbuir objetos, espacios, y todo lo que tocas, con tu energía. Por eso, sé consciente de qué estás creando, qué energía estás dejando en el mundo. Creas en todo momento, no solo cuando te sientas a escribir en el blog o a crear una publicación para Instagram. Tu energía habla por ti. ¿Qué huella quieres dejar en el mundo? Obsérvate.»

    Esto me hace recordar una frase de Ojo Loco Moody en Harry Potter: «¡Alerta permanente!» Estar alerta a qué estás haciendo con tu energía en forma de pensamientos, palabras y acciones. Al practicar esto en mi vida diaria, he tenido momentos de sentir que estoy caminando entre mundos, que estoy en contacto con TODO, viendo y sintiendo la energía mientras estoy también en mi vida diaria. Me ha enseñado también a ser más amable conmigo misma, porque mientras que es algo que intento mantener, también tengo momentos de sentir frustración, ansiedad, rabia… y es normal y está bien. Pero ya no me engancho por tanto tiempo a estas emociones. Me enfoco en la chispa en mi corazón, recuerdo quién soy y sigo adelante… caminando entre mundos.

  • Unos días después de Año Nuevo me dirigía hacia el parque con mi perro Milo, y mientras iba hacia allá comencé a sentir ansiedad, no es algo que suceda con frecuencia por lo que no entendí el motivo de este estado. Comencé a enfocarme en mi respiración y ya estando en el parque me detuve cada vez que Milo quería oler algo y yo aprovechaba para cerrar los ojos y concentrarme en respirar, intentando salir de ese estado de ansiedad. En uno de estos espacios sentí la presencia de los árboles y al mismo tiempo mis guías me dijeron: «Apóyate en la energía y la presencia de los árboles, siente el espacio y deja que te guíe a un estado más expansivo. Ve dentro de tí a ese destello de luz en tu pecho y enfóca toda tu atención ahí».

    En ese momento Milo vio otro perro y entonces pensé que hasta ahí había llegado mi momento de conexión porque tenía que estar alerta por él, entonces me dijeron: «Alerta no significa estar distraída», y me mostraron que podía seguir manteniendo ese momento de conexión mientras caminaba y miraba a Milo, me hablaron de ir en estado de acción silenciosa.

    Seguí el resto de la caminata practicando lo que me dijeron y la ansiedad desapareció, volví a casa sintiéndome bien, feliz y tranquila.

    Desde entonces, he estado practicando ese estado de acción silenciosa, descubriendo que no se trata de detenerse para conectar, sino de encontrar conexión en el movimiento, en lo cotidiano. Los árboles, los guías y Milo, cada uno a su manera, me recordaron que la tranquilidad no está fuera de nosotros, sino dentro, esperando a ser encontrada. A veces, lo único que necesitamos es un momento de respiración consciente para recordar que incluso en medio de la acción, podemos ser un espacio de quietud.