
Hace unos días tuve una experiencia… interesante. Estaba sola con los niños en la casa ya que mi marido estaba en un torneo de ajedrez. Mi hijo mayor estaba en la planta baja jugando video juegos y yo en la ducha. Al salir del baño, camino hacia donde estaba mi hijo y, de repente, ecucho la voz de mi marido. Clarísimo:
«!Hola!».
Me detuve en seco. Él no estaba en casa.
Por un momento pensé que tal vez había regresado temprano porque estaba cansado. Le pregunté a mi hijo si su papá había llegado. «No», me dijo, «no he esuchado nada»
Me fuí a la habitación donde suelo meditar, tratando de entender lo que acababa de pasar. Me senté, observando el espacio a mi alrededor, y entonces lo ví. Una sombra pasó por la ventana. Intenté dejarlo ir y comencé a meditar como había planeado, pero incluso con los ojos cerrados, la voz de mi marido volvió a resonar en mis oídos.
Sabiendo que no estaba en casa y que seguramente se trataba de una entidad pregunté:
-¿Hay alguien aquí?, silencio. Un momento pasó. Y luego…
-«Si»
-¿Quién eres?, ¿qué quieres?.
-«Conocer».
-¿Conocer qué?. Silencio de nuevo, hasta que finalmente:
-«No voy a hacer daño»
Mientras intentaba procesar la situación, sentí que la conexión con mis guías se abría de golpe. Su mensaje fue inmediato, sin rodeos:
«Cuidado, no abras la puerta. Hay cosas que es mejor no dejar pasar. Te estamos protegiendo, y a los niños, pero no abras todas las puertas que se presenten. Puedes llamar a Hécate también, ella también te puede ayudar».
Y entonces la energía cambió de nuevo.
Tuve una visión donde me ví rodeada de una burbuja de luz sostenida por mis guías, y sentí muchas entidades alrededor intentando entrar en contacto conmigo. Me invadió una inquietud profunda y comencé a sentir miedo, pero respiré profundo, recordé lo que mis guías dijeron y me enfoqué en Hécate. Su energía fue inmediata, fuerte y directa.
«Tú también sostienes la linterna. Portadora de luz. Tejedora de luz. Ordena al mundo que se adapte a tu voluntad. Eres el arquitecto, el constructor. Tú das vida. Entra en tu poder. Esto es lo que tu eres. Caminas entre mundos. Sé completamente tú, sin vergüenza, sin presión, solo tú. ¡Da un paso ahora!, ya sabes qué hacer.»
Y lo hice. La luz se expandió a mi alrededor, intensa, sin resistencia. Y cuando la energía finalmente se asentó… no había más sombras.
